Hábitos en tu día a día para superar el estrés

Hoy en día, nuestro ritmo de vida nos obliga a la mayoría de las personas a llevar varias tareas a la vez. Intentar compenetrar vida laboral, personal, familiar y social, nos provoca cierto estrés que nos puede afectar en algunos momentos más que otros.

El estrés es un sentimiento de tensión física o emocional que viene como resultado de sentirnos presionados por situaciones externas. Esta sensación no es más que la respuesta que tiene nuestro cuerpo ante situaciones donde nos vemos amenazados o en peligro. Mediante la liberación de una serie de hormonas, nuestro cuerpo activa su mecanismo de defensa para adaptarse, y si no sabemos controlarlo, lo que es una protección se puede convertir en la enfermedad que ya sufren el 42% de la población española.

Para evitar que esto llegue a ocurrir, queremos darte una serie de consejos que, si los traduces en hábitos, evitarás que el estrés se convierta en tu enemigo:

  1. Sé consciente de las circunstancias que te generan estrés. A veces nos sentimos agobiados y no sabemos por qué. Hay que dedicar tiempo a reconocer qué situaciones generan en nosotros ese sentimiento. Qué es lo que nos angustia, porque nos sentimos así, cuánto tiempo nos dura, qué nos limita… También tenemos que encontrar qué es lo que nos alivia ese sentimiento. Hazte las preguntas adecuadas, escribe las respuestas y de esta manera encontrarás en qué puntos tienes que centrar tus esfuerzos.
  2. Vive el presente. Normalmente lo que nos genera estrés no suele estar ocurriendo en ese mismo momento. Nos angustian cosas ocurridas en el pasado, y nos preocupan situaciones imaginarias sobre el futuro. Y por ello, nos olvidamos de vivir el aquí y ahora. Dedica tiempo cada día a pensar en las cosas buenas que tienes, y centra todos tus sentidos en disfrutar de tu entorno.
  3. Ten momentos agradables en tu día a día. Aunque sea media hora, dedica tiempo a cosas que te gustan: cocinar, caminar, bailar, escuchar música, leer… Crea un instante únicamente tuyo, y disfrútalo.
  4. Dedica 10 minutos a hacer ejercicios de respiración. Dicen que quien controla su respiración controla su vida, y en cierto modo es verdad. Si aprendemos a no acelerar nuestra respiración cuando nos sentimos enfadados, la euforia del momento va a ir a menos, y podremos controlar nuestra reacción.
  5. Haz ejercicio. Busca un deporte que te motive y te guste. Prueba actividades distintas hasta que des con la tuya: caminar, correr, tenis, nadar… La actividad física libera endorfinas y una larga lista de hormonas que ayudan poderosamente a disminuir el estrés.
  6. Responde en vez de reaccionar. Aunque te suene igual, no es lo mismo. Reaccionar implica algo momentáneo y al instante, lo que puede llevar a situaciones equívocas. Tómate tu tiempo para analizar la situación, las distintas soluciones, y responde de manera positiva ante los problemas.
  7. Sé observador y asume la realidad. Pon atención a las pequeñas cosas de tu alrededor y toma tiempo para sacar conclusiones. Te ayudará a encontrar respuestas a cosas que antes no tenían un porqué. Y además serás consciente de tu situación actual con mayor facilidad, de dónde te encuentras y a dónde quieres ir.
  8. Confía en ti. Es el último punto y el más importante. Recuérdate cada día que puedes, porque si no te lo dices a ti mismo, no importa quién te lo diga. No te lo creerás.

Céntrate en el aquí y ahora, y céntrate en ti. Mímate y piensa de qué te puedes liberar. Hay muchas gestiones que pueden hacer otras personas en tu lugar. Deja de agobiarte por cosas que se pueden solucionar con una llamada. No tienes porqué encargarte de todo, la mejor manera de encontrar una solución es buscar ayuda, y esta ayuda no tiene porqué costar mucho. De hecho, no cuesta apenas nada. Descubre miAsistente PLUS, el apoyo que necesitas para liberarte del estrés y centrarte en lo importante.

Hábitos en tu día a día para superar el estrés
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